sábado, 7 de abril de 2012

El pecado esencial

"La actitud de Adán había sido: No lo que tú has querido, Dios; quiero ser dios yo mismo. Esta soberbia es la verdadera esencia del pecado. Pensamos ser libres y verdaderamente nosotros mismos sólo si seguimos exclusivamente nuestra voluntad. Dios aparece como el antagonista de nuestra libertad. Debemos liberarnos de él, pensamos nosotros; sólo así seremos libres. Esta es la rebelión fundamental que atraviesa la historia, y la mentira de fondo que desnaturaliza la vida". Benedicto XVI en su homilía de Viernes Santo 2012

lunes, 27 de febrero de 2012

Ser y filiación


Lo primero en la persona humana no es dar amor, sino aceptarlo; en este caso, aceptarse como amante; aceptar el amor que uno es; acep­tar ese don. El dar es segundo tras haberse aceptado. En el fondo se trata de aceptarse como la persona que se es. Si uno se acepta, acepta ser hijo, porque el don que como persona se es se le ha otorgado de modo perso­nal. Persona y amor son equivalentes. Reconocerse como hijo equivale a no querer personalmente dejar de serlo nunca, a no dejar de amar. Si el don es perpetuo, uno no debe dejar de ser hijo jamás, a menos que quiera dejar de ser persona.
(Tomado de Sallés: Antropología para inconformes)

miércoles, 22 de febrero de 2012

Nueva evangelización

"...Considero importante sobre todo el hecho de que también las personas que se declaran agnósticas y ateas deben interesarnos a nosotros como creyentes. Cuando hablamos de una nueva evangelización, estas personas tal vez se asustan. No quieren verse a sí mismas como objeto de misión, ni renunciar a su libertad de pensamiento y de voluntad. Pero la cuestión sobre Dios sigue estando también en ellos... Como primer paso de la evangelización debemos tratar de mantener viva esta búsqueda; debemos preocuparnos de que el hombre no descarte la cuestión sobre Dios como cuestión esencial de su existencia; preocuparnos de que acepte esa cuestión y la nostalgia que en ella se esconde... Creo que la Iglesia debería abrir también hoy una especie de "atrio de los gentiles" donde los hombres puedan entrar en contacto de alguna manera con Dios sin conocerlo y antes de que hayan encontrado el acceso a su misterio, a cuyo servicio está la vida interna de la Iglesia". (Benedicto XVI, Navidad de 2010)

viernes, 10 de febrero de 2012

Youcat y la asignatura pendiente

Hace unos meses, en las primeras entradas de este blog, hablé de la asignatura pendiente: nuestro reconocimiento de la condición creatural. En el Youcat (el Catecismo para jóvenes, de la iglesia católica), leo: "¿Las ciencias naturales hacen innecesaio al Creador? No. La frase "Dios ha creado el mundo" no es una afirmación ya superada de las ciencias naturales. Se trata de una afirmación teológica, es decir, una afirmación sobre el sentido (theos=Dios, logos=sentido) y el origen divino de las cosas (282-289). El relato de la Creación no es un modelo explicativo del principio del mundo. "Dios ha creado el mundo" es una afirmación teológica sobre la relación del mundo con Dios. Dios ha querido que exista el mundo; él lo acompaña y lo llevará a plenitud. Ser creadas es una cualidad permanente en las cosas y una verdad elemental acerca de ellas". (Youcat n. 41)

lunes, 6 de febrero de 2012

Compromisos

"Hemos de ser conscientes de que el hombre no puede realizarse en absoluto sin construir lazos, contraer compromisos, aliarse con los demás, y decidir ser fiel. En ocasiones, esta fidelidad puede ser costosa, pero es el único camino que permite al hombre salvarse de su egocentrismo. Hay que reafirmar esto con fuerza en una sociedad en la que la creencia dominante es que cualquier lazo (el conyugal, por ejemplo) es un lugar de encierro y privación de libertad. Es lo contrario: el lazo de fidelidad, cuando es verdadero, es la salvación de la libertad" (Otra vez Phillipe, Jacques: Llamados  la vida, p. 122)

domingo, 29 de enero de 2012

Autoestima

Copio de un autor que no tiene pierde respecto de sus comentarios de antropología teológica: "El hombre moderno tiene una dificultad terrible para amarse a sí mismo.La profusión de obras de psicología sobre el desarrollo de la personalidad y la adquisición de la autoestima es un signo elocuente. Si tecleas en "autoestima" en Google (sitio de búsqueda en Internet) encontrarás la cifra de resultados: ¡1.400.000 páginas sólo en francés! Allí aparece lo mejor y lo peor. De ningún modo me inclino por un retorno a la cristiandad de la Edad Media, pero estoy convencido de que el hombre del siglo XIII no tenía tantos problemas para amarse a sí mismo. Aquellos hombres tenían la certeza de ser criaturas de Dios, pecadoras ciertamente, pero dignas de amor y de redención. Eran capaces de hacer grandes tonterías, pero creían en la posibilidad del rescate. En los siglos XVIII y XIX rechazaron a Dios con la ilusión de pensar que eliminarían de golpe la culpabilidad y que por el fin el hombre sería libre y feliz. Olvidaron una cosa: sin Dios, el hombre está solo para llevar el peso de sus desdichas, de sus miserias y de sus faltas. Si no hay Dios, tampoco hay misericordia ni perdón. El hombre de hoy está un poco condenado a triunfar en la vida, sin remisión posible en caso de fracaso. No puede absolverse a sí mismo, a pesar de los intentos que haga en ese sentido, incluso con un ejército de psicólogos que le libre de culpabilidad. La autoestima necesita un fundamento: la certeza de que, ocurra lo que ocurra, soy amado y puedo amar.Sólo Dios puede garantizar absolutamente esta certeza". Philippe, Jacques: LLamados a la vida, Madrid 2008, p. 100. Y añado yo: el mismo fundamento lo necesita el perdón a los demás, ese que tanta falta hace en la vida social contemporánea.

domingo, 22 de enero de 2012

Copio de una entrevista para Zenit a Gary Krugg, judío y fundador de la Pave the way: "Es la juventud la que tiene que aprender la verdad sobre los problemas de hoy, si tenemos la esperanza de resolverlos. El problema que subyace está en conocer los medios de comunicación internacionales y el abuso de su impresionante poder para controlar las ideas y el pensamiento. Las noticias de la prensa editorializan de modo intencionado, e imponen agendas privadas que enturbian la verdad y a la vez crean hostilidad, odio y en algunos casos muerte. En el sentido del mensaje del Papa (se refiere al Mensaje del 1 de enero, día Internacional de la Paz), me gustaría añadir una advertencia a los jóvenes de hoy. Tengan cuidado en controlar lo que aprenden de las noticias y de los medios de comunicación. Cuestionen el reportaje, vayan a las fuentes originales locales a fin de buscar la verdadera historia. Luego traten de encontrar soluciones basadas en hechos no desequilibrados y sesgados en la información". No hace falta añadir más.